La SEPyC en Ahome llama a los padres a completar la vacunación de sus hijos para prevenir enfermedades virales en las escuelas. Se registraron casos aislados de influenza, pero no de sarampión o rubéola. La situación está bajo control.
El personal docente no puede emitir diagnósticos médicos. Los padres deben estar atentos a los síntomas de sus hijos y buscar un diagnóstico profesional. Los maestros pueden dar alertas, pero no son doctores.
Si un alumno llega a la escuela con fiebre o malestar, se notifica a los padres para que lo regresen a casa y lo atienda un médico.
El protocolo establece que si un niño tiene fiebre, debe ser llevado a casa por su madre, ya que los maestros no son profesionales de la salud y el primer filtro se realiza en casa.
Algunas escuelas han implementado filtros sanitarios como el uso obligatorio de cubrebocas y la aplicación frecuente de gel antibacterial para minimizar riesgos y mantener entornos seguros, sin generar alarma por posibles brotes.



